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Virgen Santa Anita
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestra Señora de Santa Anita “Abogada de los Enfermos”
Por: Fr. Luis Javier Román Moya, OFM.

Ntra. Sra. de Santa Anita es una pequeña imagen que mide 45 cm. de altura, es venerada en la población del mismo nombre ubicado hacia la salida sur de la ciudad de Guadalajara, perteneciente al municipio de Tlaquepaque, Jal.

La taumaturga imagen es de talla española, sus facciones son recogidas y extremadamente finas,  la nariz es pequeña, no en exceso, sino bien proporcionada, muy noble y aguileña, su boca pequeña, sus ojos son grandes y muy rasgados de color aceituna, la mirada es tranquila y amable, en su brazo derecho tiene una candela lo que revela su advocación actual, y en el derecho lleva en brazo un niño pequeño de madera maciza de tiempo más reciente, en el dedo anular de su mano derecha sostiene un anillo, sobre su vestido se le coloco una canasta con dos palomas con motivo de la presentación del niño Jesús al Templo y de su santa purificación, está colocada sobre una peaña de plata donde se muestra el misterio de la llegada de la Imagen a la Población y sobre su cabeza y la del niño descansa una Corona y una Aureola de Oro puro y pisa sobre una media luna.

Sobre el origen exacto de la imagen y su llegada al poblado de Santa Anita, no hay nada escrito, sin embargo hay varias tradiciones sobre la llegada de la Imagen de la Virgen que se fecha entre 1535 y 1540, algunos historiadores dicen que fue donada por Fr. Antonio de Segovia, otros dicen que fue Fr. Miguel de Bolonia, pero no pueden ser tomadas al pie de la letra.

La tradición más aceptada es la conservada en el himno “Mil Alabanzas” compuesto por Fr. Francisco García Diego, primer obispo de las Californias donde se narra que la imagen fue traída por un misionero franciscano que provenía de los reinos de Europa, quizá con más exactitud de España, habiendo llegado enfermo a la población, acudió a una curandera de nombre Justina, después de haber muerto dejó la imagen en este lugar; Justina por su parte la ocultó por unos días, hasta que la imagen comenzó a manifestar maravillas.

Cuando Justina iba a visitar algún enfermo para tratar de curarlo con hierbas medicinales, colocaba unas candelas a los pies de la sagrada imagen para rogar por el enfermo, un día al prender las velas observó en el rostro de la virgen cambiaba de color, se dio cuenta que era una señal milagrosa y notó que cuando el rostro cambiaba a moreno, sin luz y trigueño era señal de que el enfermo moriría indiscutiblemente, regresaba a la casa de la persona y le comentaba que su muerte estaba pronta y que lo único que podría hacer era disponerse al señor para una buena muerte, en cambio cuando Justina observaba el rostro vivo, encarnecido y chapeteado era señal de que el enfermo sanaría y viviría, volvía con el enfermo y se disponía a curarlo para que este sanara pronto por la intersección de la Virgen María.

El Papa Juan Pablo II aprueba la Solemne Coronación Pontificia de Ntra. Sra. de Santa Anita en manos del legado papal y representante de la Arquidiócesis de Guadalajara, el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez quien en Febrero de 2004 la anunció para el 29 de Mayo de ese año en el centro deportivo San Felipe de Jesús Ntra. Sra. de Santa Anita es festejada todo el año, pero de manera particular el 2 de febrero de cada año, precedido por un lúcido novenario que comienza el 24 de enero, durante éste hay peregrinaciones de las distintas poblaciones vecinas, de grupos parroquiales y escuelas de la población.

El dos de febrero la Imagen Original de Ntra. Sra. de Santa Anita sale por única ocasión de su Santuario varias calles del poblado, terminando la procesión, la imagen es llevada al balcón de su Santuario y de ahí bendecir a todos sus hijos, por la noche inmensa cantidad de fieles acuden a la tradicional “imposición del manto”, los frailes del convento toman algunos mantos que ha utilizado la imagen y los colocan en la cabeza de los fieles pidiendo por intercesión de la virgen la salud para todo el año.

Desde el 29 de Mayo de 2005 se realiza un triduo en honor a la Coronación Pontifica de la Virgen de Santa Anita celebrado el último domingo de mayo.

“María soy de Santa Anita, mi sombra doquiera que andes te alcanza y tus males quita, que águila soy de almas grandes, aunque me veas tan chiquita”.